domingo, 17 de octubre de 2021

Lago Titicaca, Islas de los Uros y Amantaní

Salida del puerto de Puno
Mapa del Lago Titicaca
En la mañana, nos trasladamos al embarcadero de Puno para coger una embarcación que nos llevará hacia las islas flotantes de los Uros y luego a la de Amantaní en el lago Titicaca. El lago Titicaca ("Lago de los pumas de piedra") es el lago navegable más alto del mundo, ubicado en los Andes centrales, dentro de la meseta del Collao, a una altitud media de 3.812m entre los territorios de Bolivia y Perú. Está formado por dos cuerpos de agua separados por el estrecho de Tiquina. Navegamos por el lago Titicaca como si estuviéramos navegando sobre un inmenso espejo que refleja el cielo de un intenso color azul salpicado únicamente por algunas nubes. Debido a la gran extensión del lago si miras hacia el horizonte parece que el agua se funde con el cielo, pero a simple vista era imposible saber en qué punto sucedía.

A medida que nos adentrábamos en las aguas del Titicaca comenzamos a descubrir grandes extensiones de Totora, planta acuática de enorme importancia para otro de los pueblos que han habitado el lago desde tiempos ancestrales: los UrosAl llegar las islas flotantes de los Uros, cuya principal actividad es la pesca, nos enseñan su forma de vida y como construyen sus casas los habitantes de este pueblo del lago. Abandonamos la embarcación, para desembarcar en una de las islas flotantes que componten está población única.

La historia de los Uros es la de un pueblo descendiente de una civilización anterior a los Incas que  vivía en la orilla del lago Uru Uru de Bolivia. Con la expansión del Imperio Inca, sus habitantes  fueron convertidos en esclavos, por lo que tuvieron que huir y buscar refugio en medio del lago, dónde construyeron islas artificiales de Totora siguiendo la misma técnica y materiales que utilizaban en la fabricación de sus embarcaciones. En la actualidad existen unas 30 islas de los Uros, cada una de ellas puede llegar a estar habitada por un número de familias que oscila entre 3 y 10.
Cada una de estas islas tiene entre 2 y 3 metros de espesor, y están construidas a base de empalmar bloques de raíces de Totora que se desprenden del lecho del lago y que tienen una gran flotabilidad. Nada más desembarcar observamos cómo nuestra visita va a ser una diversión más para los niños de las familias que componen la isla flotante .Muy amablemente nos van explicando como construyen sus islas flotantes y en que consiste su técnica. Sobre los bloques se van depositando y tejiendo nuevas capas de este junco que hay que renovar constantemente, ya que debido al peso y al proceso de descomposición tienen una vida útil bastante corta (unos 3 meses aproximadamente). 
Para que las islas no sean arrastradas por las corrientes o el viento, se anclan al fondo mediante un sistema de palos y cuerdas. Encima de esta base es dónde construyen sus viviendas y otros edificios comunales (también de Totora), dónde crían a sus gallinas y cuys, y cocinan. A la entrada de la isla se observa el lugar que tienen reservado a la cocina, junto con los recipientes para cocinar.
Cocina en la Isla flotante de los Uros
Familias que componen la isla flotante
Nos explican la energía desde hace ya un tiempo es toda a través de paneles solares, lo que constituye una energía limpia y también menos peligrosa a la hora de que se puedan producir incendios. Como hemos podido observar la planta de la Totora  es de suma importancia para ellos, pero que otra de sus propiedades es que también se puede comer, e incluso vemos a los niños que se la comen sin ningún problema. Nos pasan un trozo a cada uno de nosotros, tras quitar los tallos verdes, la probamos y con asombro descubrimos que no sabe mal.

Niña comiendo "Totora"
Tras saber su historia nos dejan visitar sus casas, por lo que nos dividimos en pequeños grupos y vamos visitando sus pequeñas casas y como en un espacio minúsculo pueden vivir afinados una familia. Algunos como es mi caso no dejamos aprovechar la ocasión y nos ponemos a jugar con los niños, por lo que resulta otro momento de lo más agradable. Observamos como realizan su artesanía, y con la familia que nos ha tocado en suerte a la hora de enseñarnos su hogar y costrumbres, pues también nos muestran los productos artesanales que realizan, junto con una paseo de sus artesanales embarcaciones. Estas embarcaciones son espaciosas y resistentes, pudiendo llevar a más de 20 personas, bien repartidas entre su parte delantera y la trasera, además de la pequeña construcción que llevan para alojar a más pasajeros. Nos dirigimos a la isla que es el centro administrativo de la población de los Uros.   
Interior de la casa de los Uros
Durante el trayecto los niños que se han subido con nosotros a la embarcación empiezan a cantar una canción típica, en distintos idiomas que van desde el quechua, inglés, francés, alemán, japonés e incluso chino, lo que nos deja de lo más sorprendidos. Al terminar no paramos de aplaudir y nos piden muy amablemente un donativo para el material escolar y para su escuela. Si hay un pero que pongo a esta visita sorprendente, es que a lo largo de los muchos viajes que he tenido la suerte de realizar, con visitas a poblaciones locales, o poblados en África (masai, himba, bosquimanos, etc...) no me gusta nada que utilicen a los niños como cebo para los visitantes o turistas, y aquí en un momento dado tuve esa sensación. Es una opinión personal al respecto y sin ofender a nadie que quede claro, habrá mucha gente que opine lo contrario, pero no quería dejar pasar la ocasión de comentarlo en el artículo. Al llegar desembarcamos y nos ofrecen varias bebidas e incluso por 1 sol, podemos sellar nuestro pasaporte para tener constancia que hemos visitado esta población.
Embarcaciones tradicionales de los Uros

 



 

 

 

 

Mapa del Lago Titicaca con las Islas que lo componen
Volvemos a la embarcación y seguimos la ruta por el lago rodeados de unos paisajes espectaculares cuyo destino es la Isla Amantaní donde pasaríamos la noche en mitad de este lugar remoto y mágico. Es una isla de forma casi circular con un diámetro de 3.4 km. y una superficie de 9,28 km², siendo la mayor isla de la parte peruana del lago. Su altura máxima, en la cima del monte Llacastiti es de 4.150 metros sobre el nivel del mar. Consta de una población de aproximadamente 400 familias, cuyo principal medio de subsistencia es la actividad agrícola. La ocupación de la isla se remonta hasta época pre Inca
Cristian, Marcelo, yo y Esperanza junto a Jessica y Carolina
Al desembarcar, un grupo de mujeres ataviadas con los trajes típicos de la región nos da la bienvenida. A continuación, nos asigna una familia a cada grupo de viajeros mediante un sistema de rotación establecido por ellos mismos entre todos los miembros de la comunidad. Debido a la situación actual de la Pandemia, nos comentan, que al llegar menos turistas, los turnos tienen que estar bien administrados para que no haya problemas. Pernoctamos en casa de una de las familias compartiendo con ellos su casa, su comida y su día a día. Es una de las experiencias en la que yo personalmente tengo más interés en realizar.  Nos asignan con la familia de Esperanza, cuya casa no está lejos del muelle y con vistas al Titicaca. Marcelo y yo, vamos a compartir nuestra estancia con esta familia con otros turistas que han elegido la misma opción que la nuestra. Ellos son Cristian y las hermanas Carolina y Jessica, todos son de Perú, pero que al igual que nosotros, piensan que esta es la mejor forma de visitar este Lago único en el mundo, sus islas y la población que lo componen junto con sus ricas costumbres.
La casa es humilde, pero está limpia y cuidada. La habitación cuenta con unas camas, sin apenas nada de decoración, pero para descansar allí una noche a mí no me falta nada más. Sobre cada una de las camas hay 2 mantas, aunque nos dice que si somos frioleros nos traerá más. Para mí esto es mucho más de lo que podría esperar de un lugar como este. Yo después de las presentaciones lo primero que hago es colarme en la cocina, y sobre todo empaparme el máximo posible de su cultura y del día a día. No hay agua corriente, y el baño esta fuera de las habitaciones por lo ya estamos pensando en una urgencia en mitad de la noche (tener el frontal o la linterna a mano). Aislado en un lugar remoto de un lago mítico, pero que al mirar por la ventana o hasta donde llegue la vista contemplas estas imágenes...
 
La hospitalidad de Esperanza y su familia (su madre Felicia y su hija Jasmine), abriéndonos las puertas de su casa además de su simpatía, compartiendo con nosotros su comida y su vida hizo, que se convirtiese en una de las mejores experiencias del viaje. Todavía aún recuerdo el rostro de Felicia su madre, curtido por el sol tras horas de duro trabajo y las conversaciones e historias. Sus historias, pero sobre todo la manera de contarlas, es un baño de realidad que todos necesitaríamos recibir de vez en cuando para entender como nos preocupamos por asuntos triviales propios de la sociedad consumista que vivimos, y en otras partes del mundo la gente tiene problemas serios que afectan a su propia supervivencia.

Torta de queso, pepino y papas
Sopa de Verduras
Nos sirven la comida, y desde el primer momento hasta el último que vamos a pasar junto a ellos, comprobamos que todos los alimentos que vamos a tomar, son de lo más sanos y naturales, con productos de su propia huerta, todo muy bueno y rico. La primera comida consiste en una sopa de verduras, y una especie de torta de queso, con pepino con varios tipos de papas, finalizando con una infusión de muña natural (al probarla ya nos enganchamos a ella). Tras un breve descanso, saldremos desde su misma casa, para subir los cerros de la Pachamama (La Madre Tierra) y la Pachatata (Padre Cielo), considerados sagrados y su mayor atractivo. 

Muña
Estos centros ceremoniales tienen su festividad el tercer jueves del mes de enero, con un ritual espiritual que unen ambos templos. Las comunidades que forman la isla se dividen, unos suben a la  Pachamama y otros al  Pachatata, para luego cruzarse e hacer el camino inverso. Todos con sus trajes tradicionales, realizando danzas típicas con ofrendas por las cosechas. Estos templos solo se abren en esta fecha tan señalada.
 

 * Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta los datos obtenidos a través de la Wikipedia, y las propias experiencias vividas durante el viaje. (Fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo).

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